¡Qué dicha! ¡El Maestro me ha hablado! Él en persona me ha indicado la ruta a seguir, el camino para recrear mi Leyenda Personal. Hace tiempo que las señales me indicaban que la senda estaba aquí, en Internet. Y el propio Coelho me ha dicho que, efectivamente, así es. Él nos ha anunciado el nacimiento de una nueva lengua. Transcribo aquí sus palabras para que quede constancia del jubiloso acontecimiento; a la pregunta sobre la importancia de las nuevas tecnologías (en especial, la red) para un creador, esta fue su respuesta:
“Creo que aporta muchísimo, aporta muchísimo no solamente a mi como escritor, sino a todas las personas. Es una manera de compartir. Es una manera de decir ‘yo puedo escribir y aquí está lo que escribo: mi blog, mi libro…‘ lo que sea. Y con eso la gente puede expresar sus sentimientos. Y es algo que hace unos años no se podía hacer. Y expresar sus sentimientos es compartir la condición humana. Y la condición humana es eso: es estar aquí, en el presente, decir ‘veo el presente de esta manera o de aquella manera…‘. También, en el tema de los medios de comunicación, uno puede elegir ver las posiciones sobre un conflicto, sobre lo que pasa aquí o allí. Finalmente, se crea ahora un nuevo lenguaje. La gente no está muy atenta a ello, pero se empieza a crear una ‘lengua franca’. Y esta lengua franca empieza a ganar muchos adeptos entre la juventud. Los puristas dicen ‘¡qué horror, qué terrible!, porque no se escribe así, no es el español o el portugués o el inglés ‘castizo’. Pero creo que la lengua es algo vivo: no hablamos hoy como se hablaba en la época de Cervantes o de Camöes. La Lengua se transforma. E Internet tiene esa cualidad: está permitiendo a la gente crear una lengua única, el famoso sueño del Esperanto ya ahora se hace realidad. No como una lengua que uno puede aprender, sino como una lengua -llamémosle ‘internetés’- que la gente comprenda.”
El Alquimista ha hablado. Ha designado el internetés. Nombre de la nueva lengua universal en ese propio idioma. Desde hoy me sumo a la nueva lengua que compartiremos y construiremos entre tod@s. ¡Viva el internetés!